
Copas de pino · Luz difusa
Besugo
Memoria
El ventanal dobla en la esquina y no se interrumpe: dos paños corridos que traen luz de dos orientaciones a lo largo del día. A esta altura los pinos quedan a la altura de los ojos, así que la luz llega filtrada por las copas y cambia con el viento antes que con la hora. Las cortinas roller, blancas y lisas, bajan el brillo sin cerrar el bosque.
La planta se ordena sobre un solo volumen: el living y el comedor comparten el ángulo del ventanal y la mesa principal queda contra el vidrio. La cocina se resolvió cerrada, en su propio cuarto y con paso directo al lavadero, para que el trabajo quede fuera de la escena. Del otro lado, dos áreas de descanso; la principal abre con una corrediza de piso a techo sobre la misma terraza. Los 70 m² de terraza son casi tantos como los 85 m² cubiertos: son dos plantas de uso, una techada y otra al aire.
El piso es un porcelanato claro de formato grande que corre sin cambio del interior a la terraza: adentro y afuera se pisa el mismo material. Sobre él, tres materiales y ninguno más: granito gris en la mesada, laminado oscuro en la cocina y el vajillero, aluminio blanco en toda la carpintería. En la terraza la parrilla es de mampostería, con el frente en ladrillo a la vista y el tiro resuelto por fuera del volumen.


























